Abuelito, tu sabes que yo no tengo la culpa. Tu eres testigo de todo ya que salgo a pasear contigo todas las mañanas, tempranito, como buenos madrugadores a las 5:30 am.
Tu viste, abuelito. Salimos y ese gato me estaba esperando en la puerta de mi casita. Y se atrevió a insultarme! Atrevido! Y se me puso enfrente erizando su pelo no dejandome pasar. Gato loco!
Como no me dejaba pasar le gruñí, y se cuadró frente a mi! No podía dejarme, abuelito, así es que le di un manotazo con una de mis patitas y lo hice volar! Y volar el hizo, parecía el gato de esa fea canción: el gato volador... a quien se le ocurre cantar sobre gatos... perdida de tiempo en mi opinión.
Abuelito, perdoname por zafarme de mi correa, pero tu sabes que no me ibas a dejar perseguir a ese gato feo, así que rapidito me zafe y lo perseguí, se metió al jardin de la vecina creyendo que así iba a escapar de mi ira, pero también me metí al jardin, el salió por el otro lado del jardin, pero yo no sabia que habian mallas, abuelito, así que cuando vi las mallas no me pude detener a tiempo y las tuve que derribar a mi paso... espero que la vecina no se de cuenta que fui yo :(
Ese miserable gato se aprovecho que me distraje con las mallas para subirse a un techo... grrrrrrrrrr... no se me escapará la próxima!!! Ya verá!!!
Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr